Riester lanza aparato aneroide para medir la presión sanguínea R1, a prueba de golpes: se eliminan las lecturas erróneas
Los aparatos para medir la presión sanguínea son súper sensibles, y muchas veces cualquier fuerza que se les aplique por golpes o caída puede dañar el mecanismo interno, produciendo lecturas erróneas. Esto puede resultar desastroso para los pacientes y su tratamiento.

Trabajando conjuntamente con investigadores del Instituto Fraunhofer de Stuttgart, Alemania, la Rudolf Riester Company ha logrado desarrollar una tecnología basada en dos componentes para evitar cualquier impacto potencial y para proteger el sistema de medición contra los choques. Riester ha usado esta patente pendiente de innovación para elaborar el esfigmomanómetro R1 a prueba de golpes.
El aparato aneroide para medir la presión sanguínea R1 fue diseñado para resistir golpes por caídas de una altura hasta de 120 cm. Ganador del premio de diseño Focus Green Silver 2008 Design Award, este aparato viene con prestaciones exclusivas que incluyen un sistema práctico y rápido para inflar el manguito y un canal metálico para el aire, cuya patente está en trámite. Su válvula metálica de evacuación de aire, de gran precisión, es resistente al desgaste, y el conector para tubo que se halla en la parte superior del medidor de presión permite medir sin dificultades la presión sanguínea.
Actualmente, gracias al aparato para medir la presión sanguínea a prueba de golpes, las lecturas erróneas son cosa del pasado. En pruebas se ha demostrado que después de haberse golpeado o dañado los aparatos corrientes pueden desviarse hasta en 10 mmHg, en cambio la tecnología Riester a prueba de golpes se desvía apenas en un máximo de 3 mmHg, nivel que se encuentra muy inferior al nivel de desviación legalmente aceptado.
El R1 a prueba de golpes se ofrece en muchos tamaños y tipos de manguito diferentes, y viene en un estuche de nylon con cierre y garantía de 5 años para calibración.
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